Quien.NET

Biografía de Apolo - Quién es

Apolo ha sido una de las deidades más importantes dentro de la cultura griega primero, y luego en la romana; las múltiples y variadas actividades que desplegó lo convirtieron en uno de los dioses más polifacéticos de la historia de la mitología, porque a Apolo se lo ha reconocido como dios de la luz, dios del sol, de la verdad, del tiro con el arco, de la profecía, de la música, de la medicina y la curación, de la vegetación, las artes, la poesía, entre lo más destacado.

Deidad griega polifacética que representaría las profecías, la música, la vegetación, la guerra las artes, la medicina…

Apolo era uno de los tantos hijos de Zeus y de Leto, hija de los titanes Ceo y Febe y hermano mellizo de Artemisa, quien por su parte supo ser la deidad de la caza, de los animales salvajes, de los nacimientos, del terreno virgen, de la virginidad, de las mujeres jóvenes.

Hijo de Zeus y hermano de Artemisa

Como sucedía cada vez que Hera, esposa legítima de Zeus, descubría algún engaño amoroso de su marido a sus espaldas, su cólera no tenía límites y era capaz de pergeñar los más tremendo y sádicos planes contra aquellos que atentaban contra la estabilidad de su matrimonio.
Y claro, como no podía ser de otra manera, cuando se enteró que Leto iba a dar a luz a hijos extramatrimoniales de su esposo es que se desataría su venganza cruel contra ella y la descendencia, en este caso Apolo y su hermana melliza Artemisa.

La ira de Hera al enterarse de su nacimiento

Según la leyenda cuenta, cuando Hera, esposa de Zeus, supo del inminente nacimiento de Apolo trató de impedirlo a toda costa, de todas maneras, Apolo nació y habría sido su melliza Artemisa, quien ayudo a su madre Leto para que Apolo naciera. Tan solo transcurridos cuatro días de su nacimiento, Apolo, en defensa de su madre, sobre la cual Hera había lanzado una maldición, luchó contra un dragón ctónico y en este contexto habría sido que Hefesto (dios del fuego) le concedió a Apolo el arco y la flecha que lo acompañarían por siempre.

Leer también  Quirón

Hera no había dejado un solo lugar libre de su accionar mesiánico para que Leto diese a luz a sus hijos. Nadie se atrevía a acogerla por temor a los designios de Hera. La isla Ortigia fue la única que la recibió y allí nace Apolo.
Por esta causa se instauró a la misma en la isla del centro del mundo y se la llamó Delos la brillante.

En el pie del único árbol que existía en esta isla estéril, Leto, esperó la llegada de sus hijos por nueve días, porque Hera tenía retenida a la divinidad que asistía a los partos felices (Ilítia).

Muchas deidades ayudaron a Leto en estos momentos, sin embargo, nada podían hacer por su parto feliz.
Sería la diosa Iris quien se acercó a Hera y le ofreció un precioso collar para que dejase que Ilítia ayudase a Leto.
Primero nace Artemisa y luego ésta ayuda a su madre para que dé a luz a Apolo.

Ni bien nació Apolo aparecieron siete cisnes sagrados anunciando que se trataba del séptimo día del mes.

Inmediatamente después, Zeus, enviará a su hijo varios regalos como ser una mitra de oro, un carro tirado por cisnes y una lira que luego usaría muchísimo.

Culto

Cabe destacar, la especial vinculación que ha tenido Apolo con los oráculos, muchos han atribuido la misma a que como Apolo representaba la medicina y la curación, el oráculo resultaba una herramienta fundamental a la hora de conocer el desenlace de una enfermedad.

Respecto de su veneración y culto, Apolo, tuvo dos lugares en los que su veneración fue generalizada y sin excepciones: Delos y Delfos. Pero también su culto supo ir más allá y materializarse en diversas festividades en las cuales su figura era la estrella protagónica, tal es el caso de: Boedromias, Carpias, Carneas, Delias, Jacintias, Pitias y Targelias, entre otras.

Leer también  Rey Arturo

Atributos

Si tenemos que nombrar sus elementos más características, sin dudas, el arco y la flecha ocupan el podio, porque si bien contó con otros tantos, la lira, la cítara, la espada, el laurel, la palmera, lobos, delfines y las cigarras, el arco y la flecha son sus símbolos por excelencia.

También Apolo habría hecho muchísimo a favor de la colonización de algunas ciudades, su intervención como consejero habría ayudado a los colonos cretenses a fundar la ciudad de Troya.

Tal como indicáramos líneas arriba, Apolo, tal como lo concibieron y lo veneraron los griegos, posteriormente fue adoptado por la cultura romana, pero a diferencia de lo que siempre ocurría que era encontrar un equivalente, Apolo, jamás tuvo en la cultura romana un semejante, sino que era él mismo que los griegos tanto habían amado.
En la época de Augusto, quien se manifestaba como absoluto admirador de Apolo, su culto se expandió hasta convertirse en uno de los más importantes.

En la mitología romana ocurrió mucho esto de la vinculación política con el panteón de dioses romanos. Es decir, los emperadores y autoridades del imperio solían tomar alguna deidad como protectora y entonces este hecho generaba que su culto se expandiese y promoviese de modo especial por todo el territorio.

La mayoría de las representaciones realizadas sobre Apolo coinciden en mostrarlo como un hombre joven, guapo, alto, y con unos bucles largos y negros que disponían de un reflejo azulado como los famosos pétalos del pensamiento; mayormente se lo pinta con los atributos del arco y una flecha en sus manos, o con una cítara, o reclinado sobre un árbol.

>> Historia - Siguiente >>


Compartir



Fotos sobre esta nota. Haz clic para ampliar
por Quien.NET

Comentarios de la nota