Biografía de Juan Calvino

Juan Calvino fue un teólogo francés. Animado e inspirado por las ideas reformistas del humanista Erasmo de Róterdam, y de Martín Lutero, promotor de la reforma protestante en Alemania, impulsó, por la fuerza, la propia reforma religiosa en Ginebra. Ejerció su magisterio exclusivamente en dicha ciudad suiza. Desplegó fundamentalmente un rol de teólogo, pero también influyó en el plano político, promoviendo una especie de régimen teocrático, que se realizó mediante formas regulares de elecciones democráticas. Fue implacable contra los opositores a sus ideas y no eludió el uso de la violencia para perseguirlos y acallarlos. Se adjudicó el poder de excomulgar y de entregar la ciudadanía a los refugiados. Uno de los casos más emblemáticos que demostró su terror fue la condena a la hoguera del médico español Miguel Servet. Se lo considera promotor y protector del Capitalismo.

10/07/1509

Nació en el municipio francés de Noyon, en el seno de una educada y reconocida familia católica. Su padre fue jurista y procurador en el cabildo de la catedral. Un altercado con los canónigos, por diferencias en las cuentas de la institución, determinaron su salida del puesto, el escarnio público y su excomunión. Esta situación afectó seriamente la reputación de su familia y el ánimo de su padre que murió triste y pobre.

1523

Estudió abogacía en la Universidad de Orleans.

1532

Se doctoró en Derecho.

En esta época afloraron especialmente su interés por la teología y su conocimiento de la obra reformadora de Martin Lutero.

Por otra parte, se mostró cercano a un afamado profesor y director de la universidad, sospechado de ser protestante.

1534

Su vínculo con el profesor dentro del ámbito universitario lo hizo sospechoso de herejía y para eludir la inquisición abandonó su patria y emprendió un largo camino al exilio.

1540

Recaló en Estrasburgo y se casó con Idelette de Bure.

Comenzó la escritura en latín, de la primera edición de su obra más relevante: Institutio Christianae Religionis, la cual, y gracias al impulso de la flamante imprenta, se difundió rápidamente.

1541

Se estableció definitivamente en Ginebra donde desplegó su labor como teólogo y lideró una profunda transformación de la iglesia local, que, entre otros cambios, se conformó de pastores elegidos por el pueblo.

En Ginebra, una vez liberada del obispo católico y del poder de la familia Saboya, estableció su doctrina, conocida popularmente como puritanismo, y que hizo hincapié en la cuestión moral, más que en el plano político. Esa fue la principal diferencia de su obra reformadora respecto de la encarnada por Lutero, cargada de intencionalidad política la de este último.

A él y a sus adeptos les importó más los abusos y las injusticias cometidas por el clero, especialmente ponerle un coto a: el lujo y el derroche en las iglesias, al culto de las imágenes, la soberbia de algunos clérigos y a cuestiones dogmáticas inherentes a la salvación.

Se erigió en un respetado dirigente ginebrino, aunque en la práctica no ocupó ningún cargo concreto.

Su doctrina recomendó practicar el ascetismo, una comprometida labor profesional, y el retorno a las fuentes del cristianismo, que implicó esencialmente un regreso a la religiosidad del Antiguo testamento.

En su obra cumbre: Instituciones de la religión cristiana, admitió y defendió la unidad del Antiguo con el Nuevo testamento, contra la tesis que sostuvo que el Antiguo Testamento había indicado a los judíos una felicidad puramente terrenal. Sin embargo, fue en realidad este texto sagrado del cual infirió el concepto de Dios como potencia y soberanía absolutas, frente a las cuales el hombre es nada.

Más que amor, Dios es omnipotente e incognoscible; de sus decretos dependen el curso de las cosas y el destino de los hombres. El hombre solo se salva en virtud de la predestinación divina, que es la que lo hace partícipe de los méritos de Cristo. La voluntad humana es nula ante la predestinación.

Calvino consideró que el trabajo es un sagrado deber y el buen éxito en los negocios, incluso, puede ser una prueba del favor de Dios. Sostuvo que Dios manifestaba su predilección ayudando al hombre a conquistar la prosperidad y el bienestar.

Sobre la ética calvinista se modeló el espíritu emprendedor, agresivo y enemigo de sentimentalismos, que caracterizó a la naciente burguesía capitalista.

La iglesia calvinista intervino todos los órdenes de la vida de los habitantes de Ginebra, a través de la creación y funcionamiento de un sofisticado sistema de espionaje, que penetró en la intimidad de cada hogar, incluso, se acudió casa por casa, consultando a su morador acerca de su fe, y hasta se reguló el consumo de comida, que debía consistir en dos raciones diarias, sin acceso al postre.

Su autoridad fue tan respetada e inobjetable que nadie se atrevió a desafiarla hasta su muerte. Supo ejercer el poder de modo hábil y despiadadamente firme. Apoyó y promovió la condena a muerte por razones estrictamente religiosas.

1553

Uno de los ejemplos emblemáticos de su despiadado poder fue el del médico y teólogo Miguel Servet, a quien se lo juzgó y condenó a la hoguera por el exceso de libertad de sus interpretaciones evangélicas, tal fue el caso de su negación de la Trinidad.

En su obra Christianismi Restitutio, Servet, hizo la primera descripción de la circulación de sangre por los pulmones.

1559

Se publicó el texto final de La Institución de la Religión Cristiana. Ginebra se convirtió en el epicentro del protestantismo europeo desde donde se difundió al resto de Europa y a América del Norte.

27/05/1564

Falleció en Ginebra, a los 54 años. Fue enterrado en el cementerio de los reyes.

Autor: Redacción Quien.NET.

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