Biografía de María Remedios del Valle

María Remedios del Valle fue una heroína de la guerra por la independencia argentina. Curó, cuidó y alimentó a los soldados y actuó en el frente de batalla. Su condición de mujer la excluyó de las páginas de historia y de ocupar un merecido lugar junto a los patriotas. A ello se le sumó su origen pardo. Por su valentía y condiciones militares, Manuel Belgrano, la designó Capitana. Participó en la Expedición al Alto Perú, junto a su marido e hijos. Peleó en las guerras de Tucumán y Salta. Fue herida en la batalla de Vilcapugio y Ayohuma. Estuvo presa, fue torturada por los realistas y se salvó de ser ejecutada. Tras una larga lucha burocrática logró que le paguen una pensión por los servicios prestados. Capitana o madre de la patria, son los términos con los que se la define hoy. Tardío pero valiosísimo reconocimiento. En 2022 se decidió integrar su imagen en los nuevos billetes de 500 pesos, junto a la de Belgrano.

1766/1767

Habría nacido en Buenos Aires, por entonces perteneciente al Virreinato del Río de la Plata, sin embargo, hay quienes identificaron su nacimiento en la provincia de Salta. No hay precisiones. Fue afrodescendiente, y por tanto una mujer de color. Dichas condiciones la hicieron objeto de destrato y de discriminación en la época.

1807

Se desempeñó como enfermera durante las segundas invasiones inglesas, en las cuales los argentinos debieron confrontar y defenderse rudimentariamente de la incursión de los británicos en su territorio.

1810

Participó en la Guerra por la Independencia.

Se alistó en el ejército, y acompañó a su esposo e hijos, en la primera expedición militar hacia el Alto Perú que dirigió Juan José Castelli.

Desempeñó labores de asistencia y cuidado de los soldados heridos, de cocina, de lavandería, pero también cuando fue necesario se sumó al campo de batalla como una soldado más. Les demostró a todos su valentía y compromiso con la patria.

Fue designada Capitana por el General Manuel Belgrano, líder del ejército en el que actuó. Es de las pocas mujeres que en aquella época fue reconocida oficialmente con el grado de oficial.

1811

Quedó viuda en la batalla de Huaqui, en la que también murieron dos de sus hijos.

1812

Asistió en la organización del éxodo jujeño, tal como se denominó a la orden de retirada del ejército del norte, desde Tucumán a Córdoba, impartida por el Segundo Triunvirato, y acatada por el General Belgrano ante el avance realista.

1813

Fue herida de bala, tomada prisionera por el enemigo, y se salvó de ser ejecutada, aunque, no eludió la tremenda tortura de recibir azotes públicos.

1820

Finalizada la guerra regresó a Buenos Aires, mal herida, sola y pobre.

Vivió en un modesto rancho en las afueras de la ciudad. Pidió limosna, vendió tortas fritas y pastelitos a la salida de las iglesias para ganarse un mínimo sustento. El militar y político Juan José Viamonte, la reconoció, y llevó su caso a la Junta de Representantes de la Provincia de Buenos Aires para que se le asignase una pensión.

Se solicitó formalmente una asignación al estado que le fue concedida tras una larga lucha burocrática.

Muchos de sus compatriotas y ex compañeros de batalla, entre ellos: Eustaquio Díaz Vélez, Juan José Viamonte y Juan Martín de Pueyrredón, le prestaron gran ayuda en el proceso, saliéndole de testigos y aportando sus testimonios.

No solo confirmaron haberla visto defender a la patria, sino que aseguraron que lo hizo con tremendo arrojo y compromiso, y que como consecuencia de ello quedó viuda y mal herida.

1827

Se le otorgó el cargo de Sargento Mayor, que ostentó hasta su fallecimiento, y se le asignó un subsidio, por decisión de La Sala de Representantes de la Provincia de Buenos Aires.

Por otro lado, también se decidió en la resolución hacer, por un lado, una biografía en la cual se resalten sus contribuciones, y por otra parte, erigirle un monumento en homenaje, sin embargo, ninguna, de estas dos acciones fueron concretadas.

En uno de los pasajes del expediente de dicha solicitud se da cuenta que presentó 6 cicatrices “feroces”, de sable y de bala.

Viamonte, en el mismo documento afirmó: “esta mujer es realmente una benemérita…” y agregó, que desde 1810 siguió y participó en el ejército patriota y que fue conocida desde el primer general al último oficial… manifestaciones que por supuesto no dejaron dudas del aprecio y reconocimiento por parte de sus colegas.

1830

Fue ascendida a Sargenta Mayor de Caballería y el gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, le aumentó la pensión. En agradecimiento, habría modificado su apellido por el de Rosas.

08/11/1847

Falleció en Buenos Aires, tendría entre 79 y 81 años, dependiendo de la fecha de nacimiento que se tome y que no fue confirmada definitivamente.

Post Mortem

Comenzó un progresivo reconocimiento de su figura y la validación de su valiente contribución a la independencia de Argentina, asistiendo a los soldados dirigidos por el general Manuel Belgrano, en la campaña al Alto Perú, como, asimismo, tomando las armas para defender a su tropa cuando fue necesario.

Siglo XXI

La intensa lucha contra la violencia de género y la revalorización del rol social y laboral de las mujeres, impulsados por diversos colectivos feministas, animó la realización de estudios académicos enfocados justamente en este aspecto. Como resultado de ello, resurgieron, con otra mirada y significación, las historias de mujeres que desplegaron acciones tan disruptivas e impensadas en su época. Tal fue el caso de María Remedios…

2013

Se sancionó, en su homenaje, la ley número 26.852, que estableció, al 8 de noviembre, día de su muerte, como jornada para la conmemoración Nacional de los afroargentinos, y de la cultura afro. A partir de ese entonces se celebró anualmente en dicha fecha.

05/2022

Su imagen acompaña a la del General Manuel Belgrano en los nuevos billetes de 500 pesos.

Autor: Redacción Quien.NET.

> Historia - Siguiente >>

Escriba un comentario

Haga un aporte, crítica o pensamiento. Moderamos todos los comentarios, y su email no se comparte ni publica, como debe ser.